martes, 30 de abril de 2013

Día del Niño

Hola. Hoy, aquí en México, se celebra el Día del Niño.
Al principio del mes pensé en escribir algo. Pero se me fue el tiempo escribiendo o haciendo otra cosa.
Así que hoy sólo vengo para compartir este video que simplemente me encanta. Espero que les guste y no se olviden de su niño interior. El que nos ayuda a sonreír y disfrutar de la vida.

Ver ".:: KND ¡¡Vivan los niños!! ::." en YouTube

domingo, 28 de abril de 2013

Tras tantos años


Bueno en lo que he estado trabajando en la última semana es en este oneshot (fanfic auto-conclusivo), aunque aún sigo sin estar segura de como salio.
La idea original se me ocurrio tras ver varias veces la pelicula y pensar ¿que hubiera pasado si no le cortará el cabello? entonces pense en dos escenas, las dos primeras, pero el resto... no tengo idea de como salio. Ciertamente merezco la horca por esto u.u así que antes de decirles de que rayos estoy hablando les dire solo leanlo si les gusta la angustia y no les importa que arruine un final feliz. Además de haber visto la pelicula.

Trás tantos años
Enredados
Oneshot
Adventencias: maltrato psicologico, muerte de personaje
Sinopsis: Eugene intenta salvar a Rapunzel cortándole el cabello, pero solo logra cortarle un mechón antes de perder la conciencia. ¿Qué es de Rapunzel tras más de 30 años de esa pequeña pero increíble aventura?
http://www.fanfiction.net/s/9242477/1/


Espero les guste y nadie me mate xD espero que pronto les traiga otro fanfic

jueves, 25 de abril de 2013

New Destiny - Capitulo 4

 
Capitulo 4

Un par de horas más tarde del atentado, los soldados buscaban a los sobrevivientes bajo los escombros. El Capitán Gutiérrez, un hombre de 42 años, cabello castaño oscuro, moreno, es quien dirigía la búsqueda. Dio prioridad de encontrar los sobrevivientes y luego rescatarían los cadáveres. Pero la cantidad de personas rescatadas con vidas eran muy pocas. Además muchas necesitaban tratamiento médico urgente. Por eso se habían armado un pequeño campamento para tratar a estas personas antes de enviarlos a mejores instalaciones.

-Capitán, hemos encontrado a dos niños- dijo un soldado a su superior, quien dirigía un rescate
-Entonces llévelos a un hospital inmediatamente- le reprendió con el ceño fuertemente fruncido, antes de dirigir su atención nuevamente al rescate. Todo el mundo conocía bien cuales habían sido sus ordenes, no necesitaban que él les dijera que hacer en cada caso
-Pero señor estos niños están completamente sanos, solo inconscientes, pero eso no es todo, el lugar donde ellos estaban es extraño, aunque estaban bajo escmbros, es si como algo los hubiera evitado que fueran dañados por ellos- informo el soldado.
Al escuchar esto hizo que el capitán se distrajera, ahora entendía la razón de que su subordinado le haya informado sobre esos niños. Puso a cargo a un soldado para luego ser dirigido a donde se encontraban los pequeños. El mayor es un niño y tiene cerca de diez años, mientras que la pequeña solo era una niña de unos 5 o 6 años, es muy pequeña.
-Solo espero que no sea la niña-pensó el capitán al verlos, había recibido órdenes de capturar a cualquiera con poderes del área, incluso los que no hubieran participado en el acto -ellos aun creen que todos son como los que causaron esto
Más tarde le informaron que la niña era quien tenía el poder. El capitán tuvo que ordenar a uno de sus soldados que se llevara a la niña al cuartel mientras que a otro le ordeno que llevaran al niño a un alberge y que buscara a su familia. Horas más tarde ese niño junto a otros infantes fueron llevados a un orfanato, pues no habían encontrado ningún familiar con vida.

Hitomi y sus amigos se habían reunido en la casa de Matt para prepararse para su último examen. Ahí ellos vieron el noticiero. En este hablaban sobre el ataque ocurrido el día anterior. No sabían quiénes fueron, no tenían sospechosos. Nada. Además corría un rumor. Se decía que capturaban a cualquier mutante, aún sin tener un participación en lo ocurrido. Pero la reportera informaba que era falso. También hablo de que pensaban en las posibles medidas que podrían tomar, pero de eso ya lo escucharon habían apagado la televisión.
-Vamos quiten esas caras– dijo Miyako en un intento de animara a sus amigos.
Estos están preocupados por dos de ellos, Hitomi y Carlos. Ese día, en la escuela, todos los miraban como si estuvieran locos por estar con Carlos. Cuando veían al chico todos callaban y susurraban. Les preocupa lo que puede ocurrir en un futuro no muy lejano.
-La situación no es tan grave- agregó en un intento vano de tranquilizarlos.
-Aún- dijo con énfasis Matt, él cual se veía más preocupado que los demás.
-Lo sé. Pero no sirve de nada que hagamos una tormenta en un vaso de agua. Ahora es cuando debemos estar más unidos– replico Miyako
-Es verdad. Pero ese rumor que mencionan en las noticias puede ser verdad en el futuro. Si eso pasa nosotros no podremos hacer nada, aunque queramos. No podemos esconderlos- explico Matt no le gustaba pensar así, pero era algo que podría pasar y eso le producía si estado de ánimo. Su impotencia. La falta de fuerza para ayudar a sus amigos
-Te estás volviendo demasiado pesimista- volvió hablar Miyako algo desaminada, como sus amigos había intentado evitar ese pensamiento. Después de una pausa y suspiro, entendía como se sentía el chico pero, no servía de nada preocuparse de más. No por el momento.
-¿Qué les parece si hacemos una promesa?- sugirió después de un instante
-¿Una promesa?- pregunto ahora Sam
-Si para saber que, a pesar de lo que nos enfrentemos, seguiremos juntos- mientras hablaba estiro su brazo y miro a los ojos a cada uno de sus amigos como intentando darles algunos de sus ánimos
-Si me parece bien- dijo Hitomi, quiere creer en las palaras de su amiga.
Así poco a poca cada uno de los chicos fue juntando sus manos en un intento de creer en un buen futuro.
-A pesar de las adversidades y dificultades del futuro nosotros seguiremos siendo amigos, encontraremos una forma de reunirnos incluso cuando nos separen.
Con estas palabras lograron que sus ánimos regresaran un poco pero lo más importante logró que tuvieran esperanzas en el futuro.

La vida en la Secundaria se volvió más difícil. Pues lo que pasó al día siguiente del atentado se fue incrementando durante los días siguientes. Aumentando cuatro días después, cuando hubo otro ataque, donde se encontraba la prisión de mujeres. Una semana después de ese incidente, durante el receso, se encontró con uno de sus antiguos compañeros en el club de atletismo.
-¿Por qué sigues aquí?- le pregunto Estiben, quien se encontraba en el marco de la puerta de un salón- Él era un año mayor que Carlos por lo que era raro que se encontraran, principalmente cuando tuvo que dejar el club de atletismo.
-¿A qué te refieres?- le pregunto deteniéndose en su camino. Por lo regular estaría con Matt y Sam pero en ese momento se encontraba sólo con Estiben. La mayoría de los estudiantes iban a la cafetería o al patio para almorzar, por lo que casi nadie se encontraba en los pasillos o salones.
-Vamos deberías saberlo, irte con los tuyos y causar todos esos ataques que han ocurrido o ¿esperas que vengan por ti?
-Deberías saber que nunca haría algo como eso
-Si pero ya sabes el tiempo cambia a las personas…
-…como tu-pensó con tristeza, recordó por un momento los buenos momentos que habían compartido
-… principalmente cuando eres diferente- agregó, ignorando lo dicho por Carlos, su voz mostraban cierto rencor hacia el chico.
-Si es cierto, las personas cambian pero no siempre para mal, debemos cambiar para madurar pero hay quienes no lo hacen aun por mucho tiempo que pase- al terminar de hablar dirigió su mirada a su antiguo amigo, mostrando cierta tristeza mezclada con decepción. A Estiben no le gustaba esa mirada. Desde hace años le mostraba esa mirada cada vez que tenían un encuentro parecido a este.

Todo empezó hace años cuando el entrenador les anuncio la salida de Carlos del equipo, también la razón de su partida, todos se sintieron decepcionados que tuviera irse por algo así, después de todo era el mejor dentro del equipo.
Estiben al escucharlo quedo en shock y se negaba a creer que esto le pasara a él, “debe ser una mentira, una mentira” pensó antes de salir corriendo y buscar a Carlos.
Como los entrenamientos eran después de clases alcanzo a su compañero a unas cuantas cuadras de la escuela en dirección a su casa en poco tiempo, en ese momento se encontraba solo.
-¡Carlos!- le grito a unos metros de distancia haciendo que el chico se detuviera aunque no volteo a ver quien lo llamaba. Solo con escucharlo lo reconoció. Lo había evitado todo el día, no quería enfrentarlo, pero en el fondo sabía que era inevitable su encuentro –Es… es una mentira, ¿verdad? –le pregunto entrecortado por el cansancio producto de correr
-No- contesto en un susurro apenas audible, lo suficiente alto para que Estiben lo escuchara, su voz se escucha seca.
-Sabes parece un mal chiste –volvió a hablar tras unos minutos, esta vez con un volumen más alto, en su voz se denotaba la tristeza que tenía -el año pasado cuando llegue aquí y me hiciste entrar al equipo, quería llegar a ser tan rápido como tú, pero cuando tuviste ese accidente decidí dar mi mayor esfuerzo y ser el mejor el más rápido de todos… ahora puedo serlo pero no quiero serlo de esta manera, ¡no quiero estos malditos poderes que me impiden seguir en el equipo!- grito mientras apretado sus puños con frustración e impotencia por su situación.
Estiben no había puesto atención a lo dicho por Carlos, desde el momento que le confirmo lo que intentaba negarse no puso atención a nada más, después de un accidente semanas antes de la competencia regional el doctor le dijo que a pesar de recuperarse no podría mejorar, por mucho que lo intente su velocidad nunca mejoría, a pesar de los avances médicos el lugar de su lesión es no operable, desasiendo así sus esperanzas de poder lograr ser un gran velocista. Pero creyó en las palabras de Carlos de que el cumpliría su sueño, pero ahora no era posible.
Al escuchar el grito de Carlos otra idea paso por su cabeza, si él tuviera los poderes desde antes y ahora solo estuviera arrepentido de que lo descubrieran, después de todo el era muy bueno a pesar de tener poco tiempo en el equipo.
Este pensamiento provoco que una furia lo invadiera, como si sus palabras de aquel momento fueran solo una burla para el sabiendo que a pesar de todo lo que intentara, incluso estando bien, no lograría cumplir con su sueño.
-¡Traidor!-le grito antes de darle un golpe tan fuerte como para tirarlo y romperle el labio haciendo que un hilo de sangre apareciera en el rostro de Carlos. Por un momento pensó que era cierto, pero por razones diferentes a su amigo y no dijo nada. Pero lo que siguió fue lo que más dolió -¡tu usaste tus poderes para lograr ganar! ¡siempre los utilizaste desde el comienzo! ¡eres despreciable!- cada grito fue acompañado por un golpe -¡quienes son como tu deben ser iguales, debe ser por eso que paso la persecución hace años!- fue lo último que le dijo antes de irse corriendo. Al día siguiente, durante las clases, le dijo a todo el equipo lo que pensaba. Ellos no querían creerle pero era algo difícil pues eran muchas coincidencias pero al fin de cabo terminaron haciéndolo.
Después de irse Estibe, Carlos se quedo cerca de una hora ahí, llorando en silencio. Se sentía decepcionado por lo ocurrido con su amigo. Creyó que él lo entendería al igual que el entrenador, pero no fue así. Solo esperaba que no fuera así con los demás. Vaya decepción tuvo al día siguiente, varios de sus amigos se alejaron de el por lo dicho por Estiben y otros por las opiniones de sus padres creyeron que era mejor alejarse de él. Si no fuera por los pocos amigos que siguieron con él pudo seguir adelante.

Estiben aparto su mirada, no quería verlo más de lo necesario, para luego marcharse del lugar. A veces pensaba que era un error su suposición pero de alguna forma u otra terminando creyéndola de nuevo. Carlos lo miro alejarse antes de seguir su propio camino.

Era una noche de lluvia en Orizaba, el Capitán Gutiérrez se dirigía a un orfanato. Después de hablar con sus superiores los convenció de dejar a la niña en un orfanato, era muy pequeña para que tuviera alguna relación con los atacantes. Además todo indicaba que ella no tenía conciencia de ellos antes del ataque. Pero no logro que dejaran llevarla con su hermano. La razón: no querían que la prensa se enterara que una niña supuestamente muerta apareciera días después, además de tener poderes aumentarían las especulaciones sobre quienes apresaban.
-Como si eso no fuera cierto- pensó con rencor, a él no le gustaba ese tipo de cosas pero no le quedaba de otra, debía seguir órdenes. Se hubiera retirado hace años cuando pasó la persecución, o casería como a veces la llamaba. Pero casos como estos eran lo mantenían atado.
Cuando llegaron a su destino despertó a la niña. Por el largo viaje se quedo dormida durante el transcurso de este y le puso un impermeable para evitar que se mojara. No había visto el pronóstico del tiempo pero esperaba encontrarse con ese tipo de clima. Ambos bajaron del coche y se dirigieron a la entrada del Orfanato. Pasaron unos minutos para que apareciera Selene.
-Por fin llegan, por un momento pensé que no- dijo la mujer al reconocer al Capitán que a pesar de estar vestido de civil logro identificarlo
-Lo siento tuve un contratiempo y apenas logre llegar- se excuso con una sonrisa, ambos se conocían desde hace años y tenían una buena relación
-Bueno no importa Andrés, pero no queden ahí parados deben tener frio- les dijo antes de hacerlos pasar y guiarlos a la cocina para servir un café para Andrés y leche caliente para la niña
-Tu debes ser Anne, ¿verdad?- le pregunto con una sonrisa a la pequeña luego de sentarse con ellos en la mesa de la cocina
-Si ¿usted quien es?- pregunto Anne
-Como es que Andrés no te hablo de mi- dijo sobreactuando –bueno yo soy Selene, la encargada del orfanato- siguió ahora sonriéndole, fue en ese momento la niña dio un bostezo –¿ya tienes sueño?-
-Si- contesto mientras de daba otro bostezo
-Era de esperarse el resto de los niños se fueron a dormir hace media hora, bueno ven conmigo te enseñare donde está tu cuarto ya mañana conocerás todo el lugar y a todos quienes viven aquí.
Selene la guío hasta el segundo piso donde se encontraban los dormitorios. Cada niño compartía un cuarto con otro. Aunque por suerte o desgracia, depende de cómo lo vean, ella no tendría que compartir cuarto. Cada uno de ellos tenía una su propia cama, un closet, un escritorio y una lámpara de noche. Después de ponerle una pijama de otra niña se acostó en la cama, no tardo mucho antes de que Morfeo la visitara.
-Me sigue impresionando que sigas tratando tan bien a los niños- comento Andrés cuando entraba Selene a la cocina
-¿Qué quieres decir con eso?- fingiendo estar ofendida -siempre trato bien a los niños, pero si se portan mal no verán mi linda sonrisita
-Jaja es verdad quienes te conocemos bien evitamos hacerte enojar
-Jaja es cierto
Rieron un rato más antes de que ella cambiara de expresión, de uno alegre cambio a uno de preocupación
-¿Estás seguro que no les harán nada a mis niños?
-Claro si no fuera así no te hubiera traído a Anne- le contesto mientras ponía su mano sobre la de ella para tranquilizarla. Entendía su preocupación. Debía encontraba a los responsables de los ataques. Sino sus delitos lo pagarían inocentes. Además la vida de muchas personas corría peligro.
 
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Capitulo de trancisión. Vemos consecuencias, algunas. Opinión publica y como afecta a los demás. Vemos a Anne que es la niña de la visión de Daniel del capitulo 2 y otro personaje importante aparece. Me sigue encantando esta historia, pero veo que meti un par de personajes sin importancia y hay detalles que estan mal, pero si los corrigo ahora seran incoherencias más adelante.
Espero les guste apesar de todo.

miércoles, 24 de abril de 2013

Viaje Interdimensional - Capitulo 4


Capitulo 4
Cuando me desperté no abrí los ojos, permanecí acostada en un intento de conversarme que lo sucedido solo había sido un mal sueño, pero el resto de mis sentidos me decían que era verdad. Sentía el duro piso bajo de mi, el frio del lugar, el dolor causado de mis raspones que me causa al recorrer el lugar con la poca luz que había, aunque ahora están cicatrizados, aun me dolían. Además de la humedad del lugar.
Al abrir los ojos solo confirme mi situación actual. El encontrarme ahí no era un terrible sueño. Permanecí acostada, abrazándome a mí misma, hasta que note algo diferente. Frente a la puerta había un plato de sopa, o eso me pareció porque no se parecía a ningún platillo que haya visto antes. Al ver eso una pequeña sonrisa apareció en mi cara y sin más me comí lo que contenía ese plato, sin prestarle la mínima atención al sabor, puesto que no había probado bocado por… tres…. ¿cuatro días? No estoy segura. Pero mi apetito puede asegurar que fue hace varios días.
Luego de dejar el plato donde lo había encontrado, volví abrazar mis piernas. Pero esta vez no para llorar sino para pensar lo que tendría que hacer. Aunque el hueco que en mi corazón se formo no desaparecía ahora me encontraba más tranquila y podía pensar con calma. Mis opciones eran quedarme y esperar un rescate o buscar salir por mi misma y después… no sé, tal vez encontrar una forma de regresar a mi casa o… con Sakura?
-¡Es cierto, el collar!- exclame al recordar la razón por la cual la había conocido. Busque bajo mi camisa y ahí estaba intacto y seguro. Di un suspiro de alivio al ver que aún lo tenía conmigo. Además, mientras lo tuviera era seguro que vendrían conmigo, pero por eso no sabía si alegrarme o entristecerme. Pues significaba que solo importaba el collar y no yo.
Pero aún así debo encontrar una forma de salir de aquí no quiero esperar, pero… dirigí mi vista a la puerta para luego dar un largo suspiro, si no puedo abrir la puerta lo único que puedo hacer es esperar, pero no quiero hacerlo ¡no quiero esperar! pensé mientras apretaba mis puños. Pero con mis habilidades no puedo hacer nada más que esperar. Empecé a llorar de nuevo. Lo único que podía hacer era esperar.

Pasaron varios días, o eso creo, no tenía forma de saber cuánto tiempo había pasado. Durante ese tiempo me la pasaba principalmente durmiendo, para evitar el aburrimiento. Un día extraños sonidos me despertaron. Al pone más atención se escuchaban muchos gritos, pero no entendía nada. Minutos después empecé a escuchar otra clase de ruidos, pero no lograba identificar que eran. Se escuchaban lejanos y también pasaban unos minutos entre cada unos. Luego de unos logre descubrirlo. ¡Eran explosiones!
-¿Qué ocurría?- me pregunte
Si tenía suerte podía aprovechar la confusión para poder escapar. Lo que pasara después… lo pensaría más tarde. Lo primero era salir de este lugar. No paso mucho antes que las explosiones se escucharan más cerca. Me aleje de las paredes para evitar hacerme daño.
La última explosión fue en donde me encontraba, levantando una nube de polvo. Entre ella logre ver una silueta, parecía la de un hombre, pero había algo que parecía diferente. Antes que lo pudiera determinar, me arrojo algo cayendo sobre mi cabeza.
-¿Eh? Una… ¿capa?
-¡Bakazai!-me grito luego de ponérmela, procurando que no se viera mi rostro. Mientras se dispersaba la nube de polvo, vi que él seguía ahí, como si me estuviera esperando. Al ver que no me movía se acerco a mí y me rodeo la cintura. Me sorprendió mucho eso, no me lo esperaba y no podía pensar en una razón para ello. Me obligo a correr a su lado, aunque íbamos rápido me dio la impresión que él se obligaba a ir despacio, principalmente por el hecho que él resto nos rebasaba con facilidad. Mientras corríamos note que todos llevaban capas. Por un momento me pregunte la razón de esto pero en el momento de la última explosión deje de pensar en ello.

La última explosión creó una salida. Cuando nos acercamos me di cuenta que estábamos a en la orilla de… ¡no tengo idea! Todo estaba oscuro, era una noche sin luna, no podía ver casi nada. ¿Cómo tenían pensado escapar? Como si alguien hubiera escuchado mi pregunta, un fuerte viento hizo acto de presencia. Cuando desapareció note unas enormes criaturas ante nosotros.
Eran parecidos a los dragones, pero a la vez no eran lo mismo. Eran bastante grandes debían medir cerca de 4 metros, o tal vez más. Su cabeza era alargada y en lugar de hocico tenían un pico que terminaba dando una curva, pero a diferencia de los pájaros de mi mundo era cubierto por su piel escamosa. Su cuello no era muy largo, pero mayor al de la mayoría de los animales que conozco. Además tenía una especie de cresta triangular que lo recorría totalmente. Su cuerpo era normal, tomando en cuenta su tamaño en general, aunque era bastante alargado. También tiene una larga cola delgada. Sus patas eran grandes y gruesas, tenían cuatro dedos, que terminaban en garras. Finalmente poseía un par de olas como de murciélago, no sé que tan grandes porque las tenían recogidas en ese momento.
Mi sorpresa y miedo por esas criaturas desconocidas fue tal que las cuerdas vocales se me cerraron y no logre liberar mi grito, mientras me aferraba al desconocido que me había llevado ante esas extrañas criaturas. A pesar de mi resistencia me subió a la criatura desconocida, para luego dirigirse al resto de sus compañeros.
-Bandekai decorro jarikai- les dijo antes de subir y sentarse delante de mí.
-Bazai- grito antes de levantarnos del piso con un batir de las alas de la criatura y por un acto de reflejo me abrace a él. Con otro batir de alas ya nos encontrábamos volando en el vasto cielo, o eso creo… tenía tanto miedo que permanecí con los ojos cerrados.
-Varinda, semin simoiri jameri, kari lilika- me dijo, aunque no sé lo que signifique estoy segura que fue algo para tranquilizarme
En ese momento me di cuenta que se había quitado la capucha, solo hasta entonces descubrí la razón por la cual su apariencia me parecía diferente. Su cara es ovalada. Sus orejas son largas y puntiagudas. Sus ojos no tienen pupila, ni iris y son completamente azules. Son grandes, ovalados, más anchos en la parte anterior y algo rasgados por detrás. Y por último una larga cola delgada. Aunque mi primera impresión fue sorpresa y miedo, no tarde mucho en tranquilizarme. Con verlo a los ojos algo me decía que podía confiar en él y no me haría daño, también podía ver en sus ojos una gran determinación, aunque me gustaría saber la razón de ella.
Durante la media hora que estuvimos volando me di cuenta que eran más de lo que pensaba eran cerca de 50 criaturas y en ellas iban una o dos personas, si es que los puedo llamar así, aunque me pareció ver alguna que se encontraba atrás de nosotros tres. Minutos después llegamos a una montaña cuando nos encontrábamos lo suficientemente cerca vi como algunas rocas se movían permitirnos adentrarnos, aunque solo permitía entrar a dos criaturas a la vez, de 7 metros de ancho, por unos 11 de alto, aproximadamente.
Cuando entramos me di cuenta que ya adentro la cueva era mucho más grande, aunque no puedo calcular cuánto por la oscuridad del lugar, solo unos cuantos tenían unas antorchas que me permitían ver lo que pasaba. Al fondo de la cueva se encontraba otra abertura, pero está más pequeña. Apenas permitía pasar a las criaturas una por una. Pasamos por ahí luego desmontar a la criatura, en ningún momento me despegue de mi rescatador. No por gusto, sino porque él no me dejaba opción. Ahora me podía imaginar la razón de porque me habían encerrado en primer lugar. Quería escapar cuando tuviera la menor oportunidad.
Recorrimos un largo túnel, una media hora más tarde de comenzar el recorrido, las criaturas salieron volando por otro túnel más ancho, pero vertical, había el exterior. Nosotros seguimos caminando por un largo tiempo, cerca de tres horas en mi opinión. Casi al final, el túnel empezó hacer más ancho. Al final se encontraba una gran puerta abierta totalmente.
En el momento de cruzar la puerta nos encontramos con un gran valle, rodeado por grandes paredes de piedra tan altas como un edificio de 15 pisos para dar paso a un vasto cielo, donde podía distinguir unas figuras surcándolo, supongo que son esas criaturas con las que llegamos antes. En el valle había construcciones parecidas a tiendas, entre los extraños árboles y plantas que creían en el lugar. Alrededor la pared de piedra había varias salientes, aunque aproximadamente a un tercio antes de terminar parecía que se inclinaba hacia dentro como si intentará encerrar el valle.
A mi derecha, a unos 10 metros se encontraba el nacimiento de un río que recorría unos cuantos metros junto a la pared, antes de volverse una castada que se perdía entre esos extraños árboles. Mientras que a mi izquierda y al frente de mi aparecía un camino inclinado para llegar al valle. A medio camino empezaba una gran multitud que recibía a los recién llegados. Me pregunto cuánto tiempo estuvieron encerrados para causar tal conmoción.
Al acercarnos me dio la impresión que él, mi rescatador, se mantenía más cerca de mí. Aunque no le di mucha importancia. En este momento estaba asustada, no sabía qué hacer. La idea de escapar cuando viera la oportunidad había desaparecido, y mantenerme oculta no me salvaría por mucho tiempo.
En ese momento se detuvo y me di cuenta que poco a poco todos se sumieron en silencio. Por un momento pensé que me habían descubierto y me asuste, pero cuando él se alejo me di cuenta de lo que pasaba. Una mujer se acercaba entre la multitud, todos la dejaban pasar, aunque no parecía porque fuera alguien importante, sino porque no querían acercarse a ella. Me fue fácil imaginar la razón: era diferente.
Era un poco más alta que yo, pero no tanto como los demás. Su cara era ovalada. Sus orejas se parecían a las mías, aunque eran puntiagudas, eran ocultas por su cabello color magenta, largo hasta la cintura, al final de su cabello tenía un lazo que lo sujetaba. Sus ojos eran rasgados, sin iris, ni pupila, de color magenta. En su frente tenía una piedra redonda, también de color lila. Por un momento pensé que era un adorno, pero luego me di cuenta que era parte de ella.
Cuando estuvieron cerca se abrazaron fuertemente. En sus rostros se podía distinguir claramente la alegría y la satisfacción de poder estar juntos nuevamente. En ese momento me di cuenta que él me confundió con alguien parecido a ella y por eso me salvo. El polvo y el humo tuvieron que crear esa ilusión. Segundos después me percate que podía utilizar ese momento para alejarme e intentar huir. Algunos se estaban alejando del lugar y otros estaban atentos a la pareja. Di un paso así atrás… y caí.
El sonido de mi caída llamo la atención de los aún presentes. La capucha se cayó y dejo al descubierto mi rostro, tan parecido y diferente a la vez de la mujer de cabello magenta. La cara de todos mostraba sorpresa y temor. Los niños hicieron ademan de acercarse, por la curiosidad que les despertaba, pero fueron alejados de mi por sus madres rápidamente. Poco a poco los rostros fueron cambiando. Mostrando un gran odio y desprecio hacia mí.
Me pare tan rápido como pude y me puse en posición de pelea. Mi miedo y el peligro que sentía me indicaban que era lo mejor. Pensaba en pelear si me atacaban, pero antes de darme cuenta uno de ellos me tenían atrapada. Sin oportunidad de escaparme. Aún así no me rendi, intente hacer que me soltaran, pero solo consegui que aplicaran más fuerza en su agarre. Tan fuerte que cerre los ojos por el dolor. No podía moverme. No tenía oportunidad de escapar. Tenía miedo y frustración. Nuevamente no podía hacer nada, simplemente esperar.
¿Qué van hacer conmigo? Me encerarían nuevamente o harían otra cosa. En mis ojos se formaban algunas lágrimas, por el miedo, por la frustración, por lo inútil que me sentía. Aún intentaba liberarme, pero solo lograba que mis fuerzas huyeran de mí a cada momento. Antes de desmayarme me soltó y caí al suelo sin remedio, me sentía débil. Aún así logre abrir los ojos lo suficiente para saber que la mujer de cabello magenta se acerco a mí, coloco mi cabeza en su regazo y puso su mano en mi frente. Luego de eso volví a cerrar los ojos. Me pareció escuchar algo segundos después, no estoy segura. Solo de que ahora había recuperado mis fuerzas, pero aún así me sumergí en la inconsciencia.

Cuando desperté, me encontraba dentro de una tienda, hecha por alguna clase de pieles o tela no estoy segura. Estaba acostada en una especie de colchón. A mi lado, a la derecha, se encontraba otra de estas cosas. Más a la derecha había algo que reconocí como un arco, pero era diferente a los que conocía. Debía medir dos metros. Era formado por tres arcos. El principal es redondo y muy grueso, haciéndose más delgado a sus extremos. Por detrás a unos quince centímetros se encontraba el segundo arco. Este más delgado que el anterior, pero aún así grueso, y se unía al otro en sus extremos de tal forma que no se notaba que fueran dos piezas diferentes. En la parte media se encontraba otro de unos diez centímetros curvado en sentido contrario al los otros dos. Los tres tenían tallado en toda su longitud varios símbolos que no reconocí. Y finalmente su cuerda también era gruesa, tensa lista para ser utilizada.
A su lado se encontraba un porta flechas, de metro y medio. Veinte centímetros debajo de la parte superior, tenía varios cintas de colores: marón, morado y rojo oscuro, fueron algunos colores que logre distinguir. Más abajo, a unos treinta centímetros, se encontraban otros símbolos. Ahí se encontraban unas veinte flechas, todas adornadas con plumas extravagantes, de colores verde y violeta principalmente.
También se encontraba una espada en su funda. La vaina no tenía nada en especial a mi parecer, excepto un símbolo que no reconocí cerca de la guarda. La cual era de forma elíptica, además de gruesa, principalmente en la parte central. La empuñadura era de unos treinta centímetros, gruesa también, de forma de prisma rectangular.
Antes de seguir mi inspección escuche un ruido al otro extremo de donde me encontraba. Estaba entrando la persona causante que me encontrara en ese lugar. Por un momento tuve miedo pero al ver sus ojos me tranquilice. Sus ojos seguían transmitiéndome seguridad.
-Sukirisai, mirasai dekaimi seraide porada misedi- de nuevo seguía sin entender que decía pero por su tono de voz y su expresión puedo saber que está preocupado por mí, aunque no tengo idea de cómo hacerle saber que me encontraba bien. Aunque me gustaría saber cómo es que llegue a esa tienda y además ese lindo lugar. Algo tan diferente a como estaba antes.
-¿No será que no tienen donde dejarme mientras piensan que hacer conmigo? -pensé con temor.
Pero luego me reproche al pensar en la persona que estaba frente a mí. Al no tener ninguna respuesta de mi se sentó frente a mí y ha estado mirando durante este tiempo. Si pensaran en hacer algo malo conmigo no estaría preocupado por mí.
Nos quedamos en silencio cerca de media hora, sin hacer nada. No tenía forma que me entendiera además parecía estar bien solo con verme, y yo también, pues nos quedamos viendo durante ese tiempo y viendo las cosas en las que nos parecíamos y lo que nos hacía diferente y no solo en el físico sino que también en nuestra ropa.
Mientras que yo tenía puesta una camisa de cuello redondo de color blanca y sus mangas negras, y un estampado de color lila en el frente. Una falda de mezclilla arriba de las rodillas. Abajo tenía un mayon que llegaban hasta mis rodillas. Finalmente unos converse negros y unas calcetas blancas. Él lleva una especie de playera holgada, pero sin el tirante derecho. Un cinturón ancho, negro. Un pantalón un poco holgado que terminaba dentro de sus botas. Estás eran hasta la mitad de la pierna, donde tenía unos hilos cruzados. Por último en ambos brazos tenía brazaletes con varios símbolos. Ambos somos diferentes en algunas cosas e iguales en otras.
Entonces escuche algo, por el tono parecía una canción me pareció una linda canción aunque no entendiera lo que decía. Seré los ojos para concentrarme mejor en la canción. Mientras avanza me di cuenta que la canción transmitía, una gran tristeza. Cuando ese pensamiento pasó por mi cabeza escuche un ruido. Al abrir los ojos alcance a ver como él salía de la tienda. Por un momento dude en seguirlo, pero mi curiosidad fue más grande.
Cuando salí me di cuenta que me encontraba al otro lado de donde había llegado, además no había nadie más afuera. Todo se encontraba en silencio, excepto por la voz cantarina. Por el rabillo del ojo alcance a ver su figura moviéndose entre la oscuridad con una agilidad envidiable. Cuando estuvo cerca de la pared con unos increíbles saltos, entre las salientes en esta, llego hasta un amplio descanso donde en la orilla la mujer de cabello magenta se encontraba. Ella era quien cantaba.
Mantenía ambas manos juntas sobre el pecho. La falda de su vestido y su cabello ondeaban por el viento de la noche. Esto hacía que se viera increíble, casi mágico. Se detuvo cuando nota la presencia de él tras ella, girando para verlo. Se mantuvieron mirando mientras hablaban unos instantes, sin apartar la vista del otro, antes de abrazarse. Me pregunto de qué hablaron, pero eso es algo que no debía enterarme. Algo me decía que era lo mejor. Entre nuevamente a la tienda y me volví acostar. En unos minutos me quede dormida nuevamente.
Al día siguiente no salí para nada de la tienda. Aunque la mujer de cabello magenta me hacía compañía, me aburría. Además sentía que estaba encerrada nuevamente. Pero al recordar cómo me habían visto ayer dejaba de lado la necesidad de salir. Mientras estuve ahí pensé de nuevo en la razón por la que termine en ese mundo. Nuevamente había confirmado la presencia del collar, pero esta vez sin sacarlo bajo mi ropa. ¿Alguien de ellos estará buscándome? Me pregunte y como si alguien me hubiera escuchado la respuesta llego horas más tarde.
Afuera se escuchaba un gran alboroto. Quise ir a ver lo que pasaba pero, como era desde que me desperté, no me dejaban salir. Unos minutos más tarde él entro, hablo un poco con la mujer y luego ambos salieron. Dejándome sola. ¿Qué pasará? Pensé y segundos después la respuesta entro. Era un hombre igual al resto, aunque sus ropas eran un poco diferentes, aunque no pude identificar porque y por alguna razón me parecían familiares.
-Me alegro que estés bien- me dijo tan pronto me vio, reflejando su alivio de verme en su rostro.
-¿Co… cómo?- tartamudeé por mi sorpresa. Durante todo este tiempo nadie había hablado mi idioma
-Soy Ling- dijo como respuesta mientras sonreía
-¿¡Cómo puede ser eso posible!? Estoy segura que cuando te conocí eras humano, pero ahora…- dije mientras lo miraba parecía uno de ellos y movía mis manos sin sentido, no puedo creer que en algún momento fuera humano
-Utilice magia- contesto- después de todo soy el sucesor de la magia- agrego algo avergonzado pero orgulloso.
-Increíble- dije mientras veía como movía su cola- la magia puede ser muy útil en estos casos, pero… ¿qué significa ser un sucesor?- pregunte mientras lo miraba, hasta ahora había pensado que solo era el siguiente en convertirse en Maestro, guardián de un nivel, pero ahora no estoy segura.
-¿No lo sabes?- me pregunto sorprendido –esperaba que Sakura te explicara eso pero…- suspiro- bueno todo fue apresurado, principalmente contigo
-¿Me vas a decir o no?
-Si, pero ahora no, tene…
-¿Por qué?
-Debemos irnos pronto, pero primero toma esto- saco dos botellitas de la bolsa que tenía con él.
-¿Qué son?- pregunte mientras los agarraba, una tenía un líquido azul marino y el otro de color verde esmeralda.
-Son pociones, este- señalando el verde- sirve para que puedas entender todos los idiomas y los demás te entiendan y este- señalando el azul- es para romper el sello anti magia que tienes
-¿Podre usar magia?- pregunte emocionada
-Si, pero debes beberlos para que surjan efecto
Asentí con la cabeza mientras destape el que tenía el líquido verde. Cuando lo tome no sentía nada diferente, solo su extraño sabor. Después seguí con el que me permitiría usar magia. Este también tenía un sabor extraño. Pero esta vez sentí como algo cambiaba en mi interior, y una energía recorría atreves mi cuerpo.
-Bien, es hora de irnos- me tomo de la mano y me saco de la tienda. Afuera parecía de nuevo de noche y no había muchas personas afuera. A unos metros de donde estábamos vi a las personas que han sido tan amables conmigo.
-Gracias por todo- dijo Ling
-No tienes que agradecer- dijo el hombre, me sorprendí mucho cuando entendí perfectamente lo que decía, pero lo que escuchaba no era su idioma, sino el mío, la poción es más sorprendente de lo que creía -aún me sorprende que la conozcas es… diferente
-Aunque se parece un poco a los de mi raza- agrego esta vez la mujer
-Eso parece, pero ella es diferente, aún así gracias Skin, Lilika- cada uno de ellos movió la cabeza cuando menciono su nombre.

En la salida del valle, Ling realizo un hechizo para que todos olvidaran mi presencia, como si nunca hubiera estado ahí.
-Tu presencia en este mundo no tuvo que pasar, las consecuencias pueden ser terribles, así que lo mejor es que lo olviden- fue la explicación que me dio. Más tarde abrió un portal para ir a su mundo.
-Aunque ustedes me olviden yo no lo hare- fue lo que pensé antes de pasar por el portal.

Al salir me encontré con el paisaje más increíble que pude haber imaginado alguna vez. Una increíble variedad de árboles y plantas de exóticas formas se encontraban frente a mis ojos. La luz de la luna, la cual era tres veces más grande de mi mundo, se filtraba entre los arboles de tal forma que podía ver perfectamente todo el lugar como si fuera de día, aunque la luz no fuera tan intensa. Lo único con lo que podía comparar era un lugar al aire libre, pero bien iluminado, durante la noche.
Además había unas extrañas creaturas florando a los alrededores, las únicas que logre ver pero es posible que hubiera más. Estas tenías una cabeza ovalada, alargada, arriba tenía una especie de triangulo isósceles. No tenía una gran altura y su base era alargada que se confundía con su cabeza. En el centro se encontraba un ovalo que parecía ser su ojo. Mientras lo que parecía ser su cuerpo, era como una capa o manta, la cual ondeaba con su movimiento. Estas criaturas parecían tener una luz propia y todo en conjunto hacía que el paisaje fuera maravillo casi… mágico.

*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*

Listo, otro capitulo más de esta historia. La pareja que aparece en este capitulo tengo un relato de ellos que finalmente ya tengo listo, pero se los mostre el viernes pues primero quiero actualizar New Destiny. Espero les guste el capitulo.
Nos vemos!

martes, 23 de abril de 2013

Día del Libro

Hoy es el día Internacional del Libro. Un día muy importante para nosotros quienes nos encanta la lectura y escritura. Pues los libros son las puertas para descubrir increibles mundos. Para poder viajar y vivir grandes aventuras. Para conocer lo que es capaz de hacer, soportar y sacrificar un corazón.


Pero no solo por la literatura hay que apreciar a los libros, gracias a ellos conocimientos de diferentes ciencias, artes y culturas de distintas épocas son capaces de llegar al todo el mundo.


Aunque no todos pueden apreciar el valor de libro. Este día es para recordarlo. Para apreciar a nuestros libros, incluso los de la escuela que había dias que no los queremos ver ni en pintura.
En fin ¡Feliz Día del Libro!

viernes, 19 de abril de 2013

Anécdotas: Feria del Libro



Hoy Inaguro una nueva sección del Blog "Anécdotas" ¿en qué consiste? Bueno creo que es obvio pero aquí hablare de cosas que haya hecho y quiero compartir con ustedes, primero empezare con mi ida a la Feria del Libro de Orizaba la semana pasada, aunque termino apenas este domingo.


Sólo pude ir un día. Aunque tenía pensado ir un par de veces más pero ya no mse dio tiempo. Pero aún así consegui varios libros que son estos:


  • La Tierra del Sol y la Luna de Concha López Narváez
  • El Perfume de Patrick Suskind
  • La Ladrona de Libros de Markus Zusak
  • De Escritores, Poetas y Locos de Albagaría
  • Ignoren a Vera Dietz por favor de A. S. King
Además me compre un paquete de postales de la Ciudad para regalarselas a una amiga... algún día pues quiero mandarselo con otra cosa pero aún no la tengo u.u
Además de un par de separadores, uno lo compre pensando para el Intercambio de Libros de Tetsu Hana, pero como al parecer se ha cancelado y pues... me lo quedé... jaja bien sacrificada xD
Fue divertido, aunque solo pude ir una hora y tuve que concentrarme en solo ir por lo que iba pues ese día tenía que regresar para luego ir a la boda de una de mis primas.
Entre los varios eventos de la Feria se realizo un Rally Fotografico, del cual les hablare en otra entrada.
Por el momento ¡nos vemos!

jueves, 18 de abril de 2013

Caminando

Caminando

Esta es la primera vez que recorro el camino de esta forma. Caminando en la carretera me hace darte cuenta de cosas que no me había dado cuenta antes al ir viajando en un móvil a gran velocidad. Cosas que me perdiste y valen la pena. Cosas que no le di importancia en su momento. He mirado con más detalle los paisajes que atraviesan los caminos. He notado lo largo que son realmente. Me he dado cuenta que tan grande es el mundo realmente.
Caminamos durante mucho tiempo. Recorrimos kilómetros sin más que el camino ante nosotros. Cuando finalmente encontramos una muestra de la existencia de otro ser humano nos alegramos solo para sufrir una de las peores decepciones de nuestras vidas. Nos encontrarnos con autos, autobuses, camiones, todos abandonados. ¿Qué paso con los dueños de ellos, con sus ocupantes? Sinceramente no quiero pensarlo pero por ello no puedo evitar enfrentarme otra vez con nuestra realidad. Darme cuenta que tan grave se encuentra el mundo.
Paso de forma tan inesperada. Nadie lo previó. No había forma de protegerse. El desastre llegó para arrasarlo todo. Para llevarse todo lo que habíamos conocido antes. Para arrebatarlos a todos quienes conocíamos. Los que ahora estamos reunidos en este momento fue producto de la suerte y la casualidad pues de otra forma no hubiéramos sobrevivido. Somos extraños entre nosotros a pesar del tiempo en cual hemos convivido juntos, excepto por una pareja joven. Apenas nos hablamos entre nosotros. A pesar de mis intentos de acercamientos cada uno está por su cuenta, como si no les importaran que ahora seamos un grupo. Aunque tienen razón en algo. Solo lo somos por lo ocurrido, si no fuera por eso nunca nos hubiéramos hablado en otras circunstancias.
Mientras seguimos nuestro camino sin destino claro no puedo evitar pensar que nuestro pequeño grupo sea lo último que quedo de la humanidad, los últimos seres humanos en la faz de la Tierra. Pero eso no es posible debe haber otros caminados en los desoladas carreteras y autopistas. Buscándonos. Buscándolos.
¿Pero si no fuera así y somos los últimos? No quiero pensar en eso, ni en la posibilidad de quedarme sola. A pesar de la razón para permanecer juntos es para ayudarnos entre si y tener más posibilidades de sobrevivir. El no crear lazos entre nosotros me hace sentir sola.
Pero prefiero no pensar en eso y simplemente seguir adelante caminar entre estos caminos vacíos buscando otros sobrevivientes, buscando algo que nos de la esperanza de que no estamos simplemente retrasando el inevitable fin.
Seguimos caminando esperando algo que aún desconocemos.

miércoles, 17 de abril de 2013

New Destiny - Capitulo 3



Capitulo 3

Era una mañana tranquila, solo unas nubes surcando el vasto cielo, además de no hacer mucho calor, un día perfecto para salir con la familia, los amigos o con la pareja. Eran esos días en los cuales las personas mayores agradecían a Dios por dejarles vivir para disfrutar por algo así. Pero esto es tan solo la calma antes de la tormenta.

El parque era bastante grande, pues ocupaba toda la cuadra, enfrente se encontraba la iglesia de la ciudad. Como es domingo había mucha gente en ese lugar, la mayoría reunida en pequeños grupos, unos pocos en parejas o solos, además de las personas que iban a misa. De esta forma Sith y quienes estaban con él pasaban desapercibidos.

Sith, Diego, Ken, Maya y Fye había partido el día anterior, poco después de terminar de revisar el plan. Ken y Maya irían a recorrer la ciudad, pues la parte que les correspondía tendrían que recorrerla. Mientras que Sith, Diego y Fye irían en busca de nuevos compañeros. Solo consiguieron a cinco de ellos, aunque a Sith le gustaría que otra persona participara, por el poder que tiene.

El día anterior en la tarde los que cinco que había partido primero se encontraban en la casa de una amiga de Sith: Zafiro. Ella tenía el poder de controlar los metales y era dueña de una joyería que fue heredara por su padre, el cual tenía ese mismo poder. Este murió cuando fue la “casería” al ser descubierto, Zafiro sobrevivo gracias a que en ese momento aún no descubría su poder tenía, cuando aún tenía 12 años. Mientras ella cumplía la mayoría de edad y pudiera mantenerse sola fue Sith quien la cuido, pues su padre y él eran buenos amigos. Además su madre murió cuando dio la luz y los pocos parientes que tenía murieron durante la guerra o perdió contacto.
Un par de horas más tarde Sith, Diego y Fye partieron en busca de personas. Unas las conocía Zafiro y ellos ya formaban parte, pues estos eran los que se encontraban registrados. El trabajo de ellos sería encontrar a los que no lo están.
-¿Haz localizado a alguien?- pregunto Sith a Diego
-Sí, una chica a unas 3 cuadras de aquí
Sith solo asintió antes de empezar a caminar guiados por Diego
-¿Crees que sea linda?- pregunto Fye
-No lo sé, solo puedo saber si las personas tiene un poder, no si cumples tus estándares
-Oye ¿Qué quieres decir con eso?
-Vamos coqueteas con cualquier chica que lleno tus expectativas
-Que te puedo decir- dijo mientras se encogía de hombros –se apreciar la belleza
-Ya te quiero ver enamorado- comento Diego mientras negaba con la cabeza
-Je yo también- agregó Sith -cuando lo hagas apreciaras la verdadera belleza
-Bah- dijo Fye antes de dejarlos a ambos en silencio, pues los dos chicos estaban sorprendidos que se uniera a la conversación, más aún que les pusiera atención.
Intercambiaron una mirada cuando la misma pregunta pasó por sus mentes al pensar en lo que dijo Sith y dudaban en decirla, pero fue Fye quien la dijo
-¿Te has enamorado?
-Si- en su rostro apareció una media sonrisa- y solo de una persona
-¿Qué paso con ella?- pregunto más curioso –auch- se quejo por el golpe de Diego
-La vida no son como los cuentos, no siempre logras estar con la persona que quieres- dijo desapareciendo su sonrisa y frunciendo el seño -¿Dónde está la chica?- pregunto cambiando de conversación.
Diego se detuvo y cerro los ojos para concentrarse mejor -unos 5 metros adelante- dijo cuando la encontró, al segundo Fye ya había salido corriendo a su encuentro.

En lo que alguna vez fue el patio de una casa, ahora era un terreno baldío con yerba por todos lados, aunque no muy alta, y en el fondo las paredes destruidas de dicha casa olvidada y que con el paso de los años la naturaleza fue reclamando. Junto a una de las paredes se encontraban algunos escombros y un tronco viejo sobre ellos. Ahí se encontraba una chica de unos 16 años pelinegra, de piel morena clara y ojos cafés, de cabello corto, arriba de los hombros, lacio, con un pequeño broche en el lado derecho.
-¿Un libro?- pregunto curioso Fye pues era raro ver libros y más en un persona joven
Liliana no despego la vista del libro. Ella esperaba que al ignorarlo la dejaría en paz.
-Queremos hablar contigo- dijo Diego tan pronto llego. Fye se encontraba en shock por ser ignorado.
-Déjenme en paz- pensó, siguiendo ignorándolos
Suspiro. –Sabemos que tienes un poder- volvió hablar Diego
-No tengo ningún poder- dijo en un susurro, negando tal cosa y poniéndose tensa al escucharlo- nadie excepto Jaime saben sobre eso ¿Cómo lo descubrieron?- se pregunto
-Eso no es verdad- dijo mientras le tocaba el hombro- puedes controlar el papel- ante esto ella se aparto de ellos y los miro sorprendida
-No te asustes- intento tranquilizarla- nosotros también tenemos poderes, solo queremos conversar contigo sobre algo importante
-¿Sobre qué?
-¡De la creación de nuestro mundo!- dijo esta vez Fye. Lili solo los vio incrédula.
-Queremos crear un mundo donde podamos vivir sin temor a que sepan de nuestros poderes
-Eso… suena bien, pero ¿Cómo tienen pensado hacerlo?
-Destruyendo el mundo actual- contesto Sith
-¿Por qué?- pregunto asustada
-Este mundo no merece continuar existiendo, todo lo que ha hecho, lo que nos han hecho…
-Lo que pasa ahora no es razón suficiente para…
-Lo has entendido mal. No solo ahora ha sido siempre, nuestros poderes son solo una escusa. La religión, el sexo, el color, nuestros gustos y formas de pensar son solo excusas ¿Igualdad? Ja. Eso no existe en este mundo.
-…
-Solo queremos eliminar la maldad de este mundo y crear nuestro ideal. Este es el momento. Que tengamos poderes solo significa que hemos sido elegidos para corregir este mundo.
-¡Pero esa no es la forma de hacerlo!
-¿Por qué? Ellos destruyen todo lo que pueden, son egoístas y solo se preocupan por ellos y por cosas sin importancia
-…no todos son así
-Lo sabemos- dijo esta vez Diego -pero son tan pocos y desaparecen día con día
-No debemos esperar, si queremos cambiar las cosas tenemos que actuar- siguió Sith
-Únete a nuestra causa y ayúdanos a cambiar el mundo- hablo esta vez Fye
.No… ¡no!- salió corriendo cuando Diego hizo un ademan de seguirla una pequeña barrera de hojas la detuvo, mas que nada por la sorpresa del acto.
-¿Crees que cambie de opinión?- pregunto Fye
-Puede ser… -mientras leía un fragmento de las páginas del muro que se desapareció a los pocos segundos

Con el espiritu de su raza, que se niega a reconocer la derrota, aun cuando la mire fijamente, cara a cara, Escarlata levantó la cabeza. Atraería de nuevo a Rhett. Estaba convencida de lo que conseguiría. No había habido un solo hombre al que no hubiese subyugado cuando se le había propuesto.

De nuevo en el parque, unos minutos más tarde llegaron en un auto dos chicos de 20 y el otro de 22 y un hombre de casi 50 años y una chica de 17 años.
-Cambio de planes ustedes dos- le dijo Sith a los jóvenes- irán con Miguel-señalando al hombre a su lado –y con Javier- al buscarlo no lo encontró a su lado, sino a unos metros atrás con su gemelo: Julio. Jugando piedra, papel o tijera. Ambos de 14 años.
-Piedra, papel o tijera- ambos sacan piedra
-Piedra, papel o tijera- ambos sacan tijera
-Piedra, papel o tijera- Julio saca piedra y Javier saca papel
-¡Si!- festejo Javier dando un salto
-¡Dos de tres!- exigió Julio
-No, acepta que perdiste
-Soy el mayor, así que…
-¿Qué creen que hacen?- pregunto Sith molesto
-Nada- contestaron al unisonó ambos antes de seguir con su discusión
Sith enojado solo tomo a uno de los chicos que estaba al alcance de su mano y se lo llevo a la fuerza con los otros tres.
-Hey- se quejo pero fue completamente ignorado causando la risa de su contraparte
-Y este- dijo Sith continuando su explicación –irán en busca de un refugio temporal, el poder de ellos es la tele transportación, al ser gemelos pueden ir directamente con el otro, esto nos ayudara en el momento de escapar- dio otras instrucciones antes de que los cuatro se fueran el auto donde había llegado antes.
Minutos más tarde Sith, Diego, Fye, Javier, Violeta y Ángel partieron en dirección a la cárcel. La cárcel en esa ciudad es de Alta Seguridad. En ese lugar se encontraba encerrados todos los aquellos que tienen un poder, no importa cuál sea su delito, junto con los criminales más peligrosos. Esto es porque a ellos se les consideran peligrosos por el simple hecho de tener un poder. Además muchos de ellos fueron encerrados injustamente y ellos los iban a sacar.
Mientras tanto, Ken se encontraba cerca de la estación de policía. Su misión principal sería deshacerse de la policía y de los bomberos. Al terminar se uniría al resto a destruir todo lo que pueda. Se dividieron en cuatro grupos para atacar en diferentes zonas de la ciudad. Zafiro es encargada de uno, de la zona norte. Ken se haría cargo del grupo este al terminar, Will del sur y José del centro. Cuando Sith y los demás sacaran a los convictos se encargarían del oeste. Al final todos se reunirían en el centro donde, con ayuda de Javier, escaparían.
Al mismo tiempo Maya y Antonio se dirigían a la entrada principal de la ciudad. El poder de Antonio es el de la tierra, con este destruirían todas las salidas de la ciudad. Maya, quien tiene la habilidad de poder convertirse en cualquier animal, le ayudaría a ir de un lugar a otro. Al terminar se reunirían con los demás.

Cuando llegaron a la cárcel, solo Sith, Javier y Ángel entraron. Ángel con su poder de invisibilidad, con el cual no solo lo volvía invisible, sino que también lo que él quisiera, siempre y cuando estuviera en contacto con él, recorrería el lugar en busca de las celdas donde se encontraran sus compañeros. Para esto sería guiado por Diego por medio de un intercomunicador.
Al llegar a cada celda le colocaría una mini bomba, pero no cualquier bomba sino una creada por Sith, gracias a su poder, las cuales podían activar en el momento que él quisiera y tienen la apariencia de dulces, no más grandes que una canica.
Al mismo tiempo Fye y Violeta buscarían los conductos de ventilación por medio del plano que Ángel les había suministrado, cuando fuera el momento adecuado, Violeta crearía gas venenoso y Fye lo enviaría a través del lugar por medio de su poder del viento.
Mientras tanto Sith y Javier visitarían un amigo del primero. Este sabia el plan de Sith y de alguna extraña forma el destino les dio su ayuda. Él, al estar ahí, les ayudaría a dirigir a los convictos.

-¡Sith! ¿Cuánto tiempo sin verte?- dijo un hombre de más de 50 años mientras lo recibía con un abrazo- ¿y este chico?
- Mi sobrino, Javier- contesto mientras le guiñaba el ojo, para hacerle saber que mentía
-¿Qué te trae por aquí? La última vez que nos vimos fue hace…¿14 años? Jaja cómo pasa el tiempo.
-Negocios-le contesto pronunciando la palabra diferente para hacerle saber que se refería algo diferente, esto era para evitar que los policías descubrieran de lo que hablaban, pues los tres se encontraban en una habitación vigilada y eran escuchados -los que te comente hace 20 años.
-Si me acuerdo y ¿has conseguido ayuda para llevarlo a cabo?
-Claro, es lo que he hecho estos años- dijo mostrando una sonrisa triunfante.
-Aunque me ha costado conseguir quienes quieran… invertir en el
-Me lo imagino
-Zafiro aceptado ayudarme, si te acuerdas de ella ¿verdad?, la hija de Víctor
-Si me acuerdo de ella, aunque es una lástima lo que les paso
-Ni que lo digas, pero no quiso escucharnos…
Ambos siguieron platicando por un rato más, de vez en cuando Javier preguntando algo para meterse a la conversación y no aburrirse. Eso es lo que aparentaban, pues lo importante era descubrir como los mantenían bajo control.
-¿Cómo evitan que utilicen sus poderes y escapen de aquí?- pregunto inocentemente
-Por esto- contesto mostrándoles una pulsera en su muñeca derecha –si intentamos usar nuestros poderes envían una señal para liberar una descarga de mil quinientos voltios- Sith frunció el ceño, mientras que Javier ponía una cara de terror -por lo que se hay una computadora que controla estas cosas, pero… escuche que hay un tipo que se encuentra en una habitación especial, aislada de los demás, en el sótano porque tiene el poder de la electricidad, así que este método no es efectivo con él y la única solución que encontraron fue esa
-Eso suena terrible, más que las descargas- comento Javier temblando del miedo
-Termino la hora de las visitas- dijo un policía interrumpiendo en la habitación. Cuando escucharon la última parte de la conversación decidieron intervenir. La situación de ese chico era desconocida para el resto del mundo.

-Esta debe ser la entrada a esa habitación- comento Ángel. Diego y él estaban escuchando la conversación de los tres y ahora que se encontraba en el sótano, tras seguir las indicaciones del chico, en un pasillo donde había una puerta que no podía abrir sin levantar sospechas, pues esta necesitaba una clave para hacerlo, supuso que era esa habitación.
-Deja las bombas ahí, tendremos que ir por el después… ya puedes regresar, no falta nadie
Media hora más tarde, luego de reunirse con los demás, Ángel accedía al sistema de la cárcel, con sus habilidades de hacker. Ahora debía crear un virus para anular los brazaletes, en menos de 15 min, cuando fuera medio día y los demás empezaran con su parte del plan.

-El número que usted marco no se encuentra disponible o esta fuera del área de servicio…- escucho nuevamente la voz de la grabadora tras el decimo intento de localizar a sus padres, quienes casi no se encontraban en casa por sus trabajos. Lili había pasado gran parte de la tarde y noche pensando en lo que le dijeron el día anterior. En parte tenía razón pero ella cree firmemente que con derramamiento de sangre no era la forma correcta, había otras formas de lograrlo, aunque en este momento no pudiera pensar en ninguna.
Esa mañana había decidido decirle a sus padres su secreto y así buscar su consejo y ayuda, pero a pesar de sus intentos de localizarlos no lo logro. Entonces pensó en Jaime, su vecino y amigo el único quien conoce su secreto. En ese momento debía estar en su tienda, así que se dirigió ahí.
Jaime es un hombre de unos 80 años, fue él quien le dio el hábito de la lectura hace 8 años cuando abrió su negocio. La guerra le quito todo, su familia, su librería y su pierna derecha. Gracias a una prótesis podía caminar normalmente, pero eso es otra historia. Al terminar la guerra vivió de una tienda de abarrotes, hasta que logro abrir nuevamente su negocio donde hacía invitaciones, recuerdos y cosas así. Además contaba con una pequeña imprenta, para los que gustara imprimir algún libro que quisieran, aunque eran pocos quienes lo pedían, pues la mayoría prefería los e-book.
-Es que…-y le empezó a contar lo que había pasado
-Finalmente paso…- dijo tras un suspiro
-¿Qué quieres decir?- desconcertada
-La humanidad sigue sin aprender de sus errores, solo ve las diferencias que hay entre nosotros- suspiro -si aprendieran a ver lo que nos hace iguales, la historia sería diferente –suspiro -de alguna forma no me sorprende que ese hombre piense desea forma y esos chicos lo sigan…
Se sumergieron en un silencio, cada uno en sus propios pensamientos, hasta que Jaime lo rompió.
-Lili lo que tu vayas hacer es tu propia decisión, mi fin se acerca día con día, pero tu aún tienes mucho camino por recorrer. Reflexiona y piensa que puede ser mejor para tu futuro. Yo deje pasar el momento en que pudiera hacer un cambio, pero tú, estas a tiempo de hacer algo. Recuerda no importa lo que suceda siempre debes ser fiel a tus creencias…
Después de eso la dejo sola para que reflexionara y decidiera su propio camino.

-Brazaletes desactivados- anuncio Ángel
-Justo a tiempo, es hora de la función- dijo Sith con una sonrisa irónica en su rostro mientras activaba todas las bombas, las explosiones no tardaron en llegar, al igual que las alarmas

-Bip, bip- sonó la alarma de los relojes de Maya y Antonio, anunciando el medio día
-Es hora- dijo Antonio, mientras se levantaba, para luego levantar a la mitad de la carretera un gran muro de tierra, de 3m de ancho, 10 de longitud y 12 de alto, provocando que muchos autos choraran y se volcaran. Luego hizo que esta cayera a los lados, lo más lejos posible, mientras aplastaba los autos. Repitió esto otras dos veces, en diferentes puntos, terminando demasiado cansado, cayendo en el suelo.
-Te estas forzando demasiado- comento Maya preocupada, intentando ignorar el caos causado
-Si… utilice casi… todo mi poder para hacerlo… -se detuvo un momento para recuperarse mejor -pero no te preocupes, con descansar un poco me repondré, vamos al siguiente lugar-dijo lo último mientras se levantaba.
-Seguro
-Claro, no soy débil
Maya se transformo en un caballo, tras dar un largo suspiro, el cual monto Antonio y así se dirigieron al siguiente punto.

Mientras tanto Ken salía de la estación de policía, esta se encontraba cubierta en llamas, pues él se había encargado de quemar todo y todo aquel que estuviera adentro. Además de todo lo que estuviera cerca, dejando que el fuego se expandiera antes de marcharse. Por todo esto la gente corría y gritaba, asiéndolo destacar, aunque no quisiera, pues era el único que se encontraba tranquilo en medio del caos.

-¡Increíble! –exclamo una de las personas que acompañaban a Zafiro, quien segundos antes había caudado la colisión de un edificio al alterar la infraestructura de este en el sótano y la planta baja
-Gracias- dijo con una media sonrisa, un extraño sentimiento aparecía en su corazón –debemos seguir
-Si- exclamaron antes de usar sus poderes para causar daño, aunque de forma indirecta a las personas como Zafiro. Pues entre todos los reunidos eran pocos los que atacaban directamente a la gente.

-¿Qué es esto?- pregunto Lili, tras recibir de Jaime una mochila algo pesada
-Papel, tu poder consiste en controlarlo, ¿no? Y cual sea tu decisión vas a necesitarlo- explico, antes de que ella pudiera decir algo escucharon explosiones y gritos de personas, mezclado con otros ruidos que no lograban identificar. Cada segundo que pasaba así que el sonido aumentara y también sintieran como todo empezaba a moverse.
Ambos salieron tan pronto como pudieron, para que segundo más tarde la tienda desapareciera con una explosión, causando que ambos cayeran.
-Vaya no pensé que nos encontraríamos tan pronto- escucharon ambos, mientras se levantaban para encontrarse con Sith
-¿Es él?- pregunto Jaime mientras Lili se ocultaba tras él, ella solo asiente pues en ese momento sus emociones eran un completo caos
-¿Pensando de lo que hablamos?- pregunto ignorando la presencia de Jaime. Lili vuelve a asentir con la cabeza -¿Te unirás a nosotros? – Ella niega - ¿Por qué?
Ella no contesto, no sabía cómo explicar lo que sentía y todo el caos a su alrededor no la ayudaba a tranquilizarse y poder articular una palabra. Tras un rato en silencio ella escucho un grito de parte de Jaime y segundo después como ambos caían al suelo. Al levantarse y ver al hombre a su lado descubrió que estaba cubierto de sangre por una horrible herida en su pecho.
-¡Jaime!- grito Lili las lagrimas de tristeza e impotencia recorrían su rosto, mientras la muerte llegaba con cada segundo
Sith al buscar al causante del ataque se encontró con un muchacho de 28 años. Se veía pálido, con los ojos dilatados y una sonrisa torcida recorriendo su rostro.
-Lo hice- se dijo mientras se dejaba caer de rodillas- lo hice- colocaba ambas manos a cada lado de la cabeza -lo hice- las lagrimas empezaban a salir y recorrer sus mejillas para luego caer al suelo
Muchas preguntas asaltaron a todo aquel que vio la escena, pero ninguno se atrevió hacer algo. Sabían que había estado encerrado por mucho tiempo ¿cuánto? No tenían idea, solo que fue difícil y triste.
-Adrian o Zafiro lo ayudarán- pensó Sith, sabía que no tenía el tacto suficiente para ayudarlo y se obligo a regresar sus pensamientos a la chica
-Déjalo, está muerto-
-¿Por qué?- entre sollozos -¿Por qué de esta forma?
-Es la única opción
-No, debe haber otra forma, una donde no haya tanto sufrimiento
-¿Y cuál es esa?
-…
-Vez, esto es la única opción
-No, debe haber otra… ¡y yo la buscare!... y aunque tengas razón, nunca te ayudaría a ser algo tan cruel
Dicho esto ella huyo de Stih, ahora no tenía otra opción más que esa.
-Definitivamente encontrare esa forma- se prometió

Una hora más tarde todos se encontraban cansados en el refugio temporal. Este se encontraba a varios kilómetros de la ciudad que hace unos minutos habían abandonado. A mitad de un bosque a un par de kilómetros de la carretera la cual casi no se usaba.
Todos se encontraban cansado y unos heridos, por suerte no eran de gravedad, pero tenían que encontrar la forma de curarlos pronto, aunque Zafiro y otras dos personas conocían de primeros auxilios no sería suficiente para los que fueron alcanzados por balas.
Antes de escapar escucharon helicópteros y soldados que llegaban. Cuando todos estaban listo de irse Javier se dio cuenta que no podía llevarlos con él, pues eran demasiados, cerca de 50 personas y él solo no podía. Todos entraron en pánico al saber eso y aumento cuando empezó una ráfaga de balas llegar a donde se encontraban, gracias a la intervención de unos, como Antonio, lograron protegerse, pero no sería suficiente, porque ya no tenían fuerzas para seguir luchando y unos minutos más tarde se encontrarían rodeados. Javier hizo un primer viaje con algunos, para luego regresar con Julio y llevarse al resto. Cuando los gemelos usaban sus poderes juntos, estos eran más poderosos.

-Ocupado como siempre- se quejó Selene mientras dejaba el teléfono sobre su escritorio. Ella quería pedir ayuda a un amigo, pero no lograba localizarlo.
-Nuevo mensaje- anunció su laptop, al revisarlo se dio cuenta que era de otro amigo, este decía: “Ya es demasiado tarde” Además incluía un link de una página de noticias. Al leer una nota se dio cuenta que se trataba de un atentado ocurrido unas horas antes.
-Dios mío

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Sigo publicando lo que ya tengo escrito, aunque cada vez que leo quiero corregir pero solo puedo hacer cambios pequeños sin llegar a reescribir tanto por no decir todo :/ este capitulo empieza la "guerra". Vemos personajes importantes y otros no tanto. Descubrimos los ideales de Sith que es típico "Bueno con malos métodos", como los llamamos mi hermana y yo.
Saben ahora que estoy releyendo se que me quedan como mil huecos y quizas avance demaciado rápido. Además de que no tener demaciadas descripciones. Pero esta es mi primera historia y aunque sigo escribiendola, la empece hace años. Además hay demaciados personajes y cada uno diferente, sufró.
En fin espero les guste como va la historia y sigan leyendo. Mañana habra otro relato.

martes, 16 de abril de 2013

Viaje Interdimensional - Capitulo 3


Capitulo 3
Cuando recupere la conciencia me sentía muy débil, no tenía fuerza para moverme, ni siquiera para abrir los ojos, no sabía dónde estaba ni cuánto tiempo estuve inconsciente. Escuche algunas voces cerca de mi pero no pude entender lo que decían, tal vez por mi debilidad. Logre distinguir que se iban acercando a mi, pero antes de estar a mi lado volvi a perder la conciencia. En el momento cuando volvi a despertarme aún me sentía débil pero ya podía moverme, en el momento que abrí los ojos todo estaba oscuro y no podía ver absolutamente nada, intente levantarme pero me di cuenta que tenía las manos y los pies atados.
-¿¡Qué pasó!?- me pregunte alarmada, intente soltarme pero tal como temía no podía. Poco a poco mi vista se fue acostumbrando a la oscuridad, aunque no lograba ver con total claridad, pude darme cuenta que me encontraba en alguna especie de celda, aunque ciertamente me recordaba más a una mazmorra.
-Baquensen darasa- escuche detrás de mi me gire como pude para ver el rostro de alguien, bueno solo la silueta pues se encontraba demasiado lejos como para verlo, además apenas dejaba entrar luz en la ventanita donde él se mostraba
-¿Por qué estoy aquí? ¿Qué quieren de mi?- le pregunte esperando que me entendiera y me explicara que es lo que sucedía
-Mi sarasahua yaquensa ma redera- me contesto o eso creo pues no entendí nada, -¿porque no puedo entenderle? ¿Qué paso? ¿Por qué estoy aquí?- me pregunte a diferencia de cuando llegue con Sakura ahora tenía mucho miedo, estaba asustada ¿No me iban a enviar a un lugar seguro?
-Sakensi deranse nicasamasen- volví a escuchar antes de notar que se fuera llevándose con él la poco luz que había traído.
Al quedarme sola lo primero que hice fue intentarme liberar de las ataduras, pero al tener las manos en la espalda me dificultaban las cosas. Así que hice un movimiento que vi alguna vez en una película, pasar mis manos bajo mis piernas mientras rodaba para pasarlas al frente, logre hacerlo pero me costó más de lo que esperaba ¿por qué fue así? ¡soy flexible y tengo una gran agilidad! Bueno puede que al ser una película lo hicieron ver más fácil, además de que nunca lo había hecho.
Me puse la tarea de desatar mis ataduras, empezando con de las manos. Luego de lo que me pareció un par de horas logre deshacerme de las cuerdas. Ya libre empecé a buscar una salida o al menos intentar descubrir el lugar donde me encontraba. Paso otro par de horas antes de recorrer todo el lugar, tal vez más pero no estoy segura. Con esto descubrí que la celda era de forma cuadrada de aproximadamente 15 metros de largo, las paredes eran de algún material bastante duro, aunque desconocía cual, dejándome como única salida la puerta, pues no había ninguna clase de ventana.
Examine la puerta para ver si lograba encontrar una forma de abrirla desde adentro, como quitar los tornillos que ajustaban la puerta como en unas películas. La puerta era de metal y muy gruesa, no había forma que la pudiera abrir necesitaría la ayuda de otro persona por lo menos para poder moverla, -¿cómo la abrirán?- me pregunte –seguramente con algún mecanismo especial-
En la parte de abajo había una parte que se hundía, al tocar los bordes note que esa parte era una pieza aparte del resto, intente moverla pero no logre nada, aunque no podría escapar por ese lugar pues era muy pequeño. Y en la parte de arriba se era igual, era donde el hombre me había hablado, pero apenas podía tocarlo al estirar mis manos. ¿Cuánto medirán? Me pregunte sorprendida, por lo menos unos dos metros, estime, aunque no tenía forma de saberlo con seguridad.
Al ver que no podía salir del lugar sin que alguien más abriera la puerta me senté abrazando mis piernas y apoyando mi cabeza en ellas. Me sentía confundida e insegura, no sabía que tenía que hacer. El miedo había aumento al ver que no podía salir de ese lugar y con ello llego la impotencia. No podía hacer nada, simplemente esperar y eso no me gusta. Además no sabía si Ling o alguien más vendría a mi búsqueda o si al menos sabrían donde encontrarme. Me sentí terriblemente sola ante esta posibilidad. Sola en un mundo que no es mío y que desconozco, sin nadie con el que pueda contar. Sin poder evitarlo empecé a llorar en silencio, hasta que el sueño y el cansancio me vencieron.

lunes, 15 de abril de 2013

Cielo Azul

Todo lo que veo, en su mayoría, es blanco. Las paredes blancas, el techo blanco, los muebles son blancos, sabanas, cortinas y cobijas son blancas, las maquinas que están al lado de la cama, que monitorean a todo momento mis signos son blancas, aunque sus pantallas son lo único que es diferente.
Lo que más resalta son las flores. Mi mamá las cambia todos los días para que siempre se vean con vida. Como si quisiera evitar darme cuenta que ya están muertas. Si quiere hacer eso preferiría tener una flor en su maseta, así no gastaría tanto dinero y siempre la misma estaría conmigo. Pero no se lo he dicho porque le gusta cambiar el agua, arreglar las flores, y si a ella le hace feliz no le quitare el gusto.
Me gusta cuando me vienen a visitar; mi familia, a veces todos juntos, a veces uno por uno de vez en cuando; mis amigos, aunque hay unos que ya no vienen y otros vienen muy de vez en cuando. Casi siempre estoy triste, a pesar de las montañas de libros que me prestaron, o regalaron; a pesar de las películas que me han dejado y todos les ha gustado; a pesar de los increíbles videojuegos, los más recientes.
Nada de eso importa si no puedo salir de estas cuatro paredes.
Cuando lo hago, y son pocas las veces, son para hacerme estudios, para mi tratamiento y de vez en cuando para caminar; por lo que entendí para que mis piernas no olviden como funcionan.
Lo único que me alegra completamente es poder sentarme junto a la ventana y así finalmente el horrible blanco desaparece de mi vista. Si es horrible cuando lo vez todo el día ¡todos los días! Desde ahí puedo ver el mundo exterior. Aunque sea el patio del hospital.
Los jardines, las personas que pasean afuera para estirar las piernas, mucho más que yo. Yo solo paseo dentro del edificio, no puedo salir más allá de eso. Hace unas semanas aún podía salir de estas cuatro paredes. Aun así me alegro de ver algo diferente, algo con más vida. Aunque sea solo un pequeño espacio rectangular.
Pero lo que más me alegra, es cuando levanto mi mirada y puedo ver el cielo azul. Parece infinito, aunque solo pueda ver una pequeña parte de este. Cuando veo los pájaros pienso que ellos realmente tienen suerte. Ser capaces de ser libres y poder volar por el infinito cielo azul.
Quiero ser libre también.
Ser capaz de volar por el cielo y llegar hasta las estrellas. No tener ningún tipo de atadura.
Pero mientras siga atrapado entre estas cuatro paredes…

¡Me han dejado ir a la azotea! Muchas veces lo he pedido, pero nunca me han dejado. No sé porque cambiaron de opinión, pero estoy feliz.
Aunque sea solo por una vez puedo ver el cielo azul sin restricciones.
Desde ahí el cielo se expande infinitivamente. Realmente no parece tener límites. Las nubes, junto con las aves, tienen suerte, ser capaces de recorrerlo por siempre. De poder disfrutar de la libertad.
A pesar de divertirme mirando el cielo. Buscando figuras en las nubes, viendo las bandadas de palomas volar. Noto a mi mamá muy triste, desde hace tiempo veo la veo algo triste, aunque lo intenta disimular. Me pregunto si pasara algo en casa. Con mi papá o con mis hermanos. Pero no quiero pensar en eso. Quiero disfrutar de este pequeño momento, de este pequeño sentimiento de libertad.
Todo termino en un santiamén. Me llevan de regreso a la habitación cuando me desmaye sin previo aviso. Eso paso porque, aunque me sentía mal y débil, no quería irme. Antes quería ver las estrellas y soñar con el increíble universo más allá del cielo.
Aunque ahora estoy de regreso entre estas cuatro paredes ya no me siento tan triste. Algo me dice que pronto obtendré mi tan esperada libertad.
Tal vez pronto pueda surcar el cielo azul.

*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*

Recuerdan que hace tiempo dije que estaba transcribiendo y corrigiendo algunos cuentos para un concurso, pues este es uno de ellos, ya no pude entrar porque no di al minimo de páginas requeridas. Cosa que aún entiendo, ya había hecho mis calculos y debería haberlo alcanzado. En fin ahora se los compartire.
Por cierto perdonen no haber estado la semana pasada, se les explicare en una palabra: Examenes.

jueves, 4 de abril de 2013

New Destiny - Capitulo 2


Capitulo 2
 
Ha pasado un mes desde que Ken y los demás conocieron a Sith. Durante ese tiempo han estado reuniendo a todas las personas con alguna clase de poder de toda la región gracias al poder de Diego, el cual consiste en identificar quienes tienen uno, además que en los últimos días puede saber cuál es su poder.
Reunieron a 20 personas, a pesar de encontrar a más no todas quisieron unirse a la causa de estos chicos, pues unos aún creían en un mejor futuro, donde no tendrían que sufrir por sus poderes, otros escondían sus poderes a los demás e intentaban negarlos incluso a ellos mismos, para evitar sufrir, la mayoría de las personas que habían reunido eran chicos que sufrieron a manos del resto de la sociedad.
En ese momento Sith reunió a todos alrededor de una improvisada mesa, donde extendía el plano de una ciudad y sus alrededores. Durante una hora explico su plan y lo que tenía que hacer cada uno, teniendo en cuenta el poder de cada uno, solo unos eran los que no participaban en el plan
-Todos entendieron lo que tienen que hacer-dijo al terminar su explicación Sith mientras veía a los chicos alrededor de la mesa.
-Si- dijeron en contestación
-¿Cuando atacaremos?- pregunto uno de ellos
-Mañana al medio día, cuando hay más visitas- contesto Sith antes de retirarse

Al mismo tiempo, en un orfanato que era bien conocido en la región porque siempre aceptaba a niños con poderes. En muchos lugares cuando les llegaban esa clase de niños no los trataban bien o los enviaban a orfanatos donde los aceptaran, que eran pocos.
-¡Mamá!- grito una mujer joven de unos 24 años, de cabello negro largo hasta la mitad de la espalda, mientras corría hacia una mujer mayor, también de cabello negro, aunque ella lo tenía recogido en una cebolla.
-Sakura- dijo algo sorprendida por la alegría de su hija antes de que ella la abrazara
-¡Estoy embarazada!- declaro mientras le mostraba el resultado del laboratorio
-Felicidades- le dijo mientras le regalaba una sonrisa a su hija y le acariciaba su cabeza
-Mamá, no hagas eso ya no soy una niña- dijo avergonzada retirando la mano de su madre, aunque feliz por el cariño que le mostraba
-Lo sé, pero sabes que me gusta hacerlo y principalmente a ti y a Takeshi por ser mis hijos- quedaron en silencio por un momento antes de escuchar la voz de una mujer llamando a todos a comer -¿te quedaras a comer?
-Me gustaría pero aún no se lo he dicho- refiriéndose a su esposo- solo venía de paso
-Ok, la próxima vez vengan ambos a comer o cenar, así empezara acostumbrarse a los niños jaja
-Jaja buena idea- rieron juntas hasta que escucharon una voz
-Ups, creo que calcule mal- dijo un chico de apenas 18 años, de cabello castaño claro
-¿Para que? ¿Para llegar a comer?- pregunto Selene con una sonrisa en su rostro –si es así llegas a tiempo
-No me refería a eso, pensé que era mejor evitar interrumpir el momento familiar, pero al final termine interrumpiendo- explico sencillamente, restándole cierta importancia
-Bueno no te preocupes- dijo Sakura -después de todo ya me iba, pero me alegro de verte Daniel
-A mi también, por cierto felicidades por tu embarazo, por lo que vi será…
-No me digas- exclamo interrumpiendo al chico, sorprendiendo a los presentes –quiero enterarme de su sexo hasta el parto así que no me digas
-Ok, aunque vi algo extraño en el momento del parto, -ante estas palabras las mujeres se preocuparon -pero no se preocupen nacerá sano- continua al notar su preocupación, iba a decir otra cosa pero al final desistió
-Ja- suspiro –bueno no me preocupes así, tus visiones siempre son aceptadas
-Lo sé- dijo en un tono más fuerte que un susurro y desviaba la mirada- aunque me gustaría no tener este poder- pensó, evito decirlo en voz alta sabía que ellas y todos en el orfanato se preocupaban por él y quería evitar preocuparlos
Tras unos segundo Sakura se despidió para luego salir del orfanato y dirigirse a su casa. Mientras tanto Selene y Daniel se reunieron con el resto de las personas que vivían en el orfanato para comer. Todos se alegraron de la llegada del chico, hacia unos meses había dejado el orfanato al cumplir la mayoría de edad, aunque Selene le ofreció quedarse el prefirió irse. No porque no le gustara estar con ellos, sino por sus visiones. A veces tenía visiones sobre algo importante iba ocurrir, relacionadas a personas que conoce o no, en sueños o despierto, otras veces al tocar a las personas podía ver parte de su pasado o lo que iba a ocurrirles en un futuro cercano. Pero lo que más temía de su habilidad era ver la muerte de las personas. La primera vez que manifestó su poder fue a los ocho años, cuando vio el accidente de sus padres donde perdieron su vida.
Después de la comida, Selene y Daniel se fueron al consultorio de ella para hablar tranquilamente. Era fin de semana y no daba consultas.
-¿Para qué viniste?- pregunto Selene -no creo que era solo a comer
-Bueno es…- empezó hablar algo nervioso -sobre una visión
-¿Sobre mi nieto?- pregunto preocupada recordando lo que había pasado antes
-No, vi a Sakura entrar y logre ver el momento del parto, todo parecía normal, pero hay algo extraño en la visión, aunque no sé que es, pero estoy seguro que nacerá bien- aclaro tranquilizando un poco a la mujer, por una parte, pues que él quisiera hablarle sobre sus visiones era algo raro y las veces que lo hacía era más una advertencia -la visión que tuve era sobre algo que va a pasar, un…- se detuvo por un momento pensando la palabra que buscaba -movimiento, de… -suspiro- personas como yo- se detuvo por un momento, para esperar si ella comentaba algo y por que le era difícil hablar de su visión, al notar que no hablo, continuo –ellos… atacaban a una ciudad, pero no tengo idea de cuál sea… ellos buscan destruir a todo y a todos los que puedan
-¿Por qué?- pregunto sorprendida y preocupada
-Porque quieren terminar con todas las personas… normales- lo último lo dijo mientras la miraba a los ojos, mostrando el dolor por ver algo así y no poder hacer nada para evitarlo, para luego dirigir su mirada de nuevo al piso -creen que deben hacerlo, para hacerles pagar por lo que les han hecho- por lo que nos han hecho- paso ese pensamiento en su mente al pensar en sus padres, pero sacudió la cabeza inmediatamente. Selene y muchas personas más le han mostrado que no todos ellos son iguales.
-Lo hacen- continuo –porque creen que… ustedes no deben vivir
-Ya veo- dijo Selene después de unos minutos al ver que había terminado de hablar. No sabía que decirle, ni que hacer. Varios sentimientos se reunían en su corazón, provocándole un gran peso y angustia. Unos minutos después se giro para verlo.
Tenía la cabeza gacha, con la mirada fija en un punto del infinito y sumido en sus propios sentimientos. Se acerco a él y lo abrazo, mientras le acariciaba la cabeza. Lo que sentía en esos momentos no se comparaba a su dolor. Quisiera hacer más por él, pero lo único que podía hacer era mostrarle que no estaba solo y siempre podía confiar en ella. Solo estuvieron así por unos momentos antes de que Daniel se separara.
-Lo siento, ¿tuviste una visión sobre mí?- pregunto preocupada de que fuera eso y le haya causado un dolor innecesario
-No- mintió, había visto algo pero no era de gravedad y no quería preocuparla
-Que bueno- dijo tras un suspiro -veré lo que puedo hacer- le prometió aunque no estaba segura de lo que podía hacer -deberías permanecer fuera de todo esto, la razón por la que tú -y tu padre en su momento -guardan en secreto su poder: es para evitar que las personas los utilicen para sus propios propósitos. Por lo que me dices, va comenzar una batalla y no quiero que te veas involucrado. Tal vez pueda…
-No te preocupes, yo ya tenía planeado irme, no se a donde, pero intentare no involucrarme- no le prometió nada, pues no era capaz de ver su propio futuro
-De acuerdo pero si necesitas ayuda sabes cómo encontrarme
En ese momento escucharon un llanto al salir vieron a unos de los niños en el centro de patio y uno de ellos llorando, mientras el resto de las personas que viven ahí también iban al lugar.
-¿Qué pasó?- pregunto Martha a los niños, una joven unos años mayor que Sakura la cual trabaja en el orfanato
-Estábamos jugando cuando Lu se cayó y se lastimo las rodillas- contesto uno de los niños
-No es grave- declaro la mujer mayor al llegar y ver los raspones de la niña, aunque para pequeña de cinco años, si –ya, tranquila- la intento consolar mientras le acariciaba la cabeza, luego de darle un pañuelo para secar sus lágrimas. Un poco más tranquila, se la llevo para limpiar sus heridas.
-No ha cambiado- pensó Daniel con una media sonrisa antes de dar un vistazo a todos los niños y chicos reunidos ahí para ver lo que había pasado. Todos ellos los conocía. Había tenido una visión de que había otra niña y había esperado verla, pues había visto que tenía también un poder. Pero sus poderes no le permitían saber cuando pasarían las cosas que ve.
Estuvo ahí otro par de horas antes de irse.

Al día siguiente, en tarde, en la Florería Sakura todo estaba tranquilo, de vez en cuando se escuchaba el ruido de un auto pasar y la música de alguien lo suficiente alto para que lo escucharan las personas de las casas a su alrededor. El sonido de la campana sobre la puerta anunciaba de llegada de un cliente, aunque en este caso de malas noticias.
-Naomi, Naomi- llamo con impaciencia Karen, una mujer de casi la misma edad que la susodicha, de cabello castaño claro cortó hasta los hombros.
Hitomi la vio llegar pero ella no noto su presencia y prefirió que así siguiera. No le agradaba esa mujer, pues, además de chismosa, era bien conocida su opinión sobre los que tenían algún poder y no era la mejor de todas. Su madre muchas veces le dijo que debía aceptar la forma de pensar de los demás, aunque no le agradaran. Pero ella no podía evitar su desagrado a la mujer, incluso antes de descubrir su don. Minutos después apareció Naomi.
-¿Qué es lo que ocurre?- pregunto al llegar ante la presencia de la otra mujer.
-¿Has visto las noticias?- pregunto, aunque no espero su respuesta antes de continuar –esos monstruos finalmente lo hicieron- declaro con furia, el seño fruncido y una mueca en el rostro
-¿A qué se refiere?- se pregunto Hitomi, mientras fruncía levemente el ceño y se acercaba un poco a ellas. Sabía que Karen se refería como monstruos a las personas como ella, pero no entendió a lo que quiso decir.
-¿De qué hablas?- pregunto Naomi sorprendida y con algo de temor al notar a su hija, el cual Karen noto pero pensó que era por lo que dijo
-Esos monstruos atacaron una ciudad- declaro, dejando a ambas sin palabras.
Hitomi sentía como su corazón se oprimía y se llevo la mano izquierda al corazón. Dio un paso hacia atrás antes de sostenerse de una mesa cercana con la mano derecha -¿¡Qué!?- fue la pregunta que paso por su mente